- Integrantes de la comunidad académica y directiva de la región Orizaba-Córdoba, participaron en un taller donde se analizaron temas clave para su mejora
- Fortalece la formación integral y permite a esta casa de estudios responder a los cambios actuales de la educación superior
- Uno de los principales retos que enfrenta la UV es adaptarlo a entornos digitales, nuevas tecnologías y a las demandas sociales contemporáneas
Eduardo Cañedo Lomán
Ixtaczoquitlán, Ver. – La Dirección General de Desarrollo Académico e Innovación Educativa (DGDAIE) de la Universidad Veracruzana (UV) realizó, en la región Orizaba-Córdoba, el taller de actualización del Modelo Educativo, con la participación de docentes de las diferentes entidades, así como de directivos universitarios.
Dicho evento, desarrollado los días 22 y 23 de enero, tuvo lugar en la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI) del Campus Ixtaczoquitlán, donde las y los participantes intercambiaron experiencias, recomendaciones y propuestas que servirán como un valioso insumo para la mejora del Modelo Educativo institucional.
El titular de la DGDAIE, José Luis Sánchez Leyva, encabezó el inicio de las sesiones de trabajo y, en su intervención, destacó que estas actividades no representan un comienzo desde cero, sino la continuidad de un proceso integral iniciado entre 2024 y 2025, el cual ha sumado las voces de autoridades y titulares de diversas entidades académicas de la institución.
El objetivo central de este taller, que se desarrolla durante tres jornadas, es consolidar un producto final para 2026 que defina la ruta de formación integral de la comunidad estudiantil. Para lograrlo, se analizarán 24 temas fundamentales, enfocados en clarificar los apartados teórico-conceptuales, curriculares y pedagógicos, enfatizando la importancia de documentar prácticas que ya se realizan en la institución, así como de perfeccionar la operatividad del modelo vigente bajo un nuevo enfoque estratégico.
Finalmente, subrayó que la meta es construir esta actualización “desde la base”, permitiendo que el diálogo colectivo en las diferentes regiones ayude a identificar y superar las limitaciones actuales, “el nuevo documento de planeación institucional busca integrar un modelo filosófico sólido que dicte claramente cómo derivar las estrategias pedagógicas necesarias para el futuro de la universidad”.
Por su parte, el vicerrector Mario Roberto Bernabé Guapillo Vargas, reconoció que el nuevo modelo educativo busca responder a los desafíos actuales de la educación superior en los ámbitos regional, nacional e internacional, con el fin de que estudiantes y egresados participen activamente en el desarrollo socioeconómico del país.
En su discurso, enfatizó la necesidad de adaptar a la universidad a la realidad contemporánea, marcada por la migración a plataformas digitales y el auge de la inteligencia artificial, herramientas que, si bien son poderosas, también plantean retos para los procesos cognitivos y las formas convencionales de aprendizaje.
Asimismo, señaló que la propuesta articula dimensiones filosóficas y pedagógicas que recuperan los aciertos del modelo actual e incorporan innovaciones para elevar la calidad educativa, “el modelo busca abordar problemáticas críticas como los derechos humanos, la preservación de la biodiversidad, la innovación tecnológica y la salud integral, reafirmando el papel de la universidad como un espacio colectivo para generar conocimiento que impacte positivamente en el bienestar social”.
Para finalizar, Thelma Adriana Rodríguez Morales, directora de Innovación Educativa, compartió con las y los participantes que el taller tiene como meta analizar y comprender la fundamentación del modelo educativo, enfocándose en la importancia de la actualización docente para mejorar la calidad académica.
“Queremos que los asistentes logren identificar las áreas de oportunidad en sus planes de estudio y propongan soluciones que fortalezcan el aprendizaje integral de los estudiantes”, reconoció.
Asimismo, comentó que, al concluir el taller, se espera que las y los participantes hayan desarrollado una ruta de trabajo clara para aplicar estos conocimientos en sus respectivos programas académicos, promoviendo una mejora continua en el servicio educativo.

