¿Toca el turno ahora a Rosa María Hernández Espejo?, es la pregunta que lanza este día el periodista Arturo Reyes Isidoro en su columna PROSA APRISA. Por lo que se ve, la diputada federal morenista está haciendo bien la tarea y todo apunta a que se inscriba en el proceso interno para buscar la presidencia municipal del puerto de Veracruz, para desterrar a un panismo que no ha hecho bien las cosas. Dice el reconocido columnista:
Hernández Espejo (compañera reportera mía desde el siglo pasado, alguna vez compañera mía también en una Maestría de Comunicación por la Universidad Veracruzana) se apresta a inscribirse como aspirante a la candidatura a la alcaldía jarocha, luego de haber cumplido con los requisitos que se piden en la convocatoria respectiva, como, por ejemplo, realizar los cursos de formación política y probar su militancia y su lucha dentro del movimiento que abandera la Cuarta Transformación. No que sea la única, pero sí con señales que hacen que se le pondere con toda seriedad y cuidado.
Que el columnista sepa, vino un delegado del CEN de Morena a entrevistar a José “Pepín” Ruiz Carmona, a Anilú Ingram Vallines y a Rosa María Hernández Espejo. A los tres los citó en el café La Parroquia del malecón. Pepín demoró 10 minutos, tiempo en el que entregó una gruesa carpeta, quizá mediciones de encuestas; Anilú estuvo 5 minutos, o un poco más, y a Rosa María le dedicó 45 minutos, con dos cosas más: ella, si bien se someterá a la encuesta de su partido, tiene el voto de calidad de la gobernadora y se ha movido en su aspiración conforme se lo ha indicado.
Hasta ahí las palabras del columnista. Sobre decir que Rosa María Hernández Espejo ha hecho un gran trabajo dentro de las filas morenistas y de ser la candidata obtendrá un triunfo contundente y hará, en los años por venir, un gran gobierno para el puerto de Veracruz. Al tiempo.

