El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) emitió un llamado urgente este 18 de enero solicitando el «cese inmediato» de lo que denominó como una «matanza de niños» en la Franja de Gaza.
Esta petición surge en medio de los ataques protagonizados por el Ejército de Israel, los cuales han dejado un saldo de por lo menos 24 mil personas muertas.
El director ejecutivo de UNICEF, Ted Chaiban, indicó que los niños y las familias de la Franja de Gaza «están sufriendo algunas de las condiciones más horribles nunca vistas», tras una visita de tres días a la zona.
«Desde mi última visita, la situación ha pasado de catastrófica a casi colapsada. UNICEF ha descrito la Franja de Gaza como el lugar más peligroso del mundo para ser niño. Hemos dicho que es una guerra contra los niños y niñas. Pero estas verdades no parecen estar calando. De las casi 25 mil personas que, según los informes, han muerto en la Franja de Gaza desde la escalada de las hostilidades, hasta el 70 por ciento son mujeres y niños», lamentó, según un comunicado.
Así, especificó que poco antes de abandonar la zona, muchas familias tuvieron que huir del hospital Al Nasser a medida que los combates se aproximaban.
«Más de 1,9 millones de personas, es decir, casi el 85 por ciento de la población de Gaza, se encuentran actualmente desplazadas, muchas de las cuales lo han estado varias veces. Más de un millón de ellas se encuentran en Rafá, lo que ha dado lugar a un mosaico de refugios y emplazamientos improvisados que han dejado esta pequeña ciudad prácticamente irreconocible», declaró.
En este sentido, afirmó que la «masa de civiles en la frontera es difícil de entender y las condiciones en que viven son inhumanas».
«El agua escasea y las malas condiciones sanitarias son inexorables. El frío y la lluvia de esta semana crearon ríos de desperdicios. La poca comida disponible no satisface las necesidades nutricionales particulares de los niños. Como resultado, miles de niños y niñas están desnutridos y enfermos», alertó.
Además, puntualizó que los casos de diarrea aumentaron un 40 por ciento con respecto a la situación antes de que se produjera un repunte de la violencia y señaló que a mediados de diciembre se registraron 71 mil casos entre niños y niñas menores de cinco años, lo que supone un aumento del 4 mil por ciento desde el inicio de la guerra.
«Se trata nada menos que de un asombroso deterioro de las condiciones de los niños de Gaza. Si este deterioro persiste, podríamos ver muertes debidas al conflicto indiscriminado agravadas por fallecimientos debidos a enfermedades y el hambre. Necesitamos un gran avance», sostuvo.
Con información de Reforma

