- Así responde a las especulaciones que se generaron sobre su estado de salud.
- Informa: se me bajó la presión; como que me quedé dormido, fue una especie de vaguido; no perdí el conocimiento; fue un desmayo transitorio: Presidente
- Con un litro de suero me levantaron la presión; no pasó a mayores; no hubo afectación en el cerebro, nada.
- “Mis adversarios tienen mucha imaginación”, expresa.
Nidia Miles
Ciudad de México. – Luego del tsunami de especiaciones sobre su estado de salud, el presidente Andrés Manuel López Obrador reapareció durante la tarde de este miércoles en un video grabado desde Palacio Nacional para citar una frase clásica, atribuida al Don Juan Tenorio de José Zorrilla —aunque algunos críticos literarios señalan que eso no es verdad— : “el muerto que vos matáis goza de cabal salud”.
“Me da mucho gusto comunicarme con ustedes. Como presidente de México tengo la responsabilidad de informarles de mi estado de salud. Ya lo hice, pero de todas maneras, como han habido especulaciones es importante decirles que estoy bien. Tengo COVID. Se me complicó porque me fui a una gira muy intensa, que inicié en Veracruz. Hubo cambio de clima”, indicó el mandatario mexicano al iniciar su video.
Desde Palacio nacional, de traje gris, explicó el periplo que realizaba cuando se sintió mal: “Fui después a Quintana Roo, estuve en Chetumal, estuve en Cancún, estuve en Mérida y ahí me hizo crisis, porque se me bajó de repente la presión y estando en reunión con ingenieros militares, evaluando el Tren Maya, como que me quedé dormido. Fue una especie de vaguido, hablando coloquialmente y llegaron de inmediato los médicos y me atendieron”.
“No perdí el conocimiento. Sí tuve esa situación de desmayo transitorio y por la baja de presión”, reconoció.
“Querían llevarme en camilla, en una ambulancia al hospital”.
“Le pidieron instrucciones al General Secretario y él dijo que se hiciera lo que correspondía, lo que se necesitara, que me atendieran. Yo no acepté. Los charolee”, dijo en tono de broma.
“Les dije: miren, él es el General Secretario pero yo soy el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y no me van a llevar a ningún lado. Aquí en este sillón me van a atender”, reconoció.
“Ya me tomaron la presión, me pusieron un litro de suero, me levantaron la presión y ya afortunadamente no pasó a mayores. No hubo ninguna afectación en el corazón, en el cerebro, en nada. Y ya decidí venirme a la Ciudad de México. Me trasladaron en una ambulancia aérea pero no venía yo en una camilla, venía yo consciente”, destacó.
“En su narrativa de los hechos, añadió: “Aquí llegamos. Escribí un mensaje en Facebook. sin embargo empezaron las especulaciones porque mis adversarios tienen mucha imaginación y es como decirles, ahora, aunque lo tendría yo que estar repitiendo, decirles, el muerto que tú matáis o que vos matáis goza de cabal salud, porque han dicho muchísimas cosas”, asentó.
“De que me dio un derrame cerebral. De que aquí en Palacio están médicos especialistas de cardiología del Hospital Militar y no es así. Afortunadamente estoy bien. Estoy trabajando, ya escribí dos borradores en estos días, de dos discursos, el del día primero, día del trabajo y el que voy a pronunciar el 5 de mayo en Puebla, con motivo de la batalla de Puebla”.
“Estoy bien, me están informando de lo que está sucediendo en el país. Afortunadamente las cosas están marchando en lo económico. El peso sigue fuerte, como nunca en 40, 50 años. Es la moneda que más se ha fortalecido en el mundo, que más se ha revaluado, que no ha tenido ningún problema. También es muy buen dato el del día de antier, el que está bajando la inflación, sigue creciendo la economía, sigue habiendo empleos”, indicó, al lanzarse en los 18 minutos con 05 segundos que dura el video, un informe presidencial.
Se refirió a los programas del bienestar. Dijo que está bajando la incidencia delictiva. “Estamos bien y de buenas”, asentó.
“Yo creo que el Creador y los deseos que tenemos de vivir nos van a permitir terminar nuestro mandato”, comentó, al referir que se encontraba en el lugar donde tuvieron preso a Francisco I. Madero.
“Él padeció mucho de la prensa calumniosa”, dijo, al referir el libro “Tiempos de zopilotes” de Paco Ignacio Taibo. “Porque lo trataron muy mal los periodistas de ese entonces y también los intelectuales. Se volvieron huertistas tanto periodistas como intelectuales. Muy pocos se mantuvieron leales al Presidente Madero, que fue un hombre excepcional, uno de los mejores dirigentes políticos del mundo, un verdadero demócrata”.
“No ha habido en México un presidente con más vocación democrática como Madero y resistió una campaña de desprestigio de parte de toda la prensa de ese entonces al grado de que llegaron a llamarle loco, espiritista, pigmeo, lo ofendieron mucho, como también a Hidalgo, al padre de nuestra patria lo mataron, le cortaron la cabeza, los conservadores, que son gente de malas entrañas, que siempre andan deseándole el mal a otros”, refrendó.

