Agencia Espejo del poder
Las “diferencias históricas” entre Petróleos Mexicanos y Braskem Idesa –una empresa productora de petroquímicos asentada en el sur de Veracruz– quedaron zanjadas luego de que la compañía de capital brasileño y mexicano anunció un acuerdo con Pemex para construir en el municipio de Nanchital una terminal para la importación de etano, gas utilizado para producir plásticos, en la cual se invertirán 400 millones de dólares, equivalentes a más de 8 mil millones de pesos.
Con la construcción de estas instalaciones que se ubicarán en la laguna de Pajaritos quedó resuelto el conflicto que la empresa méxico-brasileña mantenía con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, el cual consideró que el contrato de suministro del hidrocarburo era leonino, pues Braskem Idesa pretendía que el gas tuviera un subsidio de 75 por ciento en el costo, como lo había negociado con Pemex desde la administración del expresidente Felipe Calderón.
La empresa privada detalló que la inversión en el municipio de Nanchital de Lázaro Cárdenas del Río impulsará al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CITT).
En el acuerdo de colaboración con Pemex, en el que también participa el CIIT y la Administración Portuaria Integral (API) de Coatzacoalcos, se establecieron nuevos compromisos de volumen y precios para el suministro de etano de Pemex a Braskem Idesa, los cuales estará sujeto a la disponibilidad actual y futura de esa materia prima en el país.
Ahora el compromiso de volumen mínimo de Pemex para suministrar 30 mil barriles por día de etano cambió hasta la puesta en marcha de la terminal de importación, programada para el segundo semestre de 2024 o de febrero de 2025 si es que se extiende el plazo en caso de posibles retrasos en la obtención de licencias.
Según la enmienda, Braskem Idesa tiene el derecho hasta 2045 de adquirir todo el etano disponible de Pemex que no haya consumido en su propio proceso de producción.
El Centro Nacional de Control del Gas Natural cortó en noviembre del año pasado el servicio de suministro del hidrocarburo por acusaciones de corrupción.
A principios de año Braskem Idesa interpuso medidas legales para proteger su inversión, pues el contrato “leonino” pactado en 2010 durante la administración del presidente Felipe Calderon Hinojosa, obligaba a Pemex a proporcionarle a la empresa el gas a precio preferencial.
Ahora el precio de compra sigue las referencias internacionales que reflejan la dinámica actual del mercado, señaló la compañía de capital brasileño y mexicano, la cual indicó que el ajuste a las condiciones del contrato de suministro de etano brindará posibilidades de hacer planes a mediano y largo plazos, al tener acceso a diversas fuentes de materia prima que le permitirán producir polietilenos a plena capacidad, para abastecer al mercado local e internacional.
“El acuerdo permitirá la sostenibilidad a largo plazo de nuestra planta”, anunció.
La productora de petroquímicos apuntó que el pacto aún debe ser aprobado por los consejos de administración de Pemex y de la empresa petroquímica, así como de los acreedores de esta última.
Braskem Idesa se comprometió a seguir “contribuyendo al desarrollo social y económico de México, como lo ha hecho el Complejo Etileno XXI desde el inicio de sus operaciones en 2016”.

