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Desde que se inició la contingencia sanitaria por el Covid-19, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos sanitarios (Cofepris) ha emitido cinco alertas sanitarias por robo y falsificación de medicamentos para tratar diabetes, cáncer, VIH, epilepsia y de uso oftálmico, según publicó este miércoles el diario El Universal.
El diario capitalino informó que representantes de la industria farmacéutica informaron que los robos ocurren en los transportes que entregan los medicamentos a los puntos de venta, y que ante la falta de tianguis por la pandemia, ahora los fármacos hurtados se comercializan en internet.
“El robo en las farmacias se mantiene en las cifras habituales, el incremento del crimen se da ahora en el transporte que se encarga de distribuir los medicamentos a las farmacias. En estos meses que lleva la contingencia, el robo aumentó 20% y la ruta más vulnerable es la que corre por Puebla, Tlaxcala y Veracruz, y la venta a través de redes sociales como Facebook se ha disparado, debido a que por el Covid-19 muchos tianguis dejaron de instalarse”, declaró a El Universal Juvenal Becerra, presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm).
Los medicamentos con más reportes de robos y falsificación son en su mayoría para enfermedades crónicas como diabetes, distintos tipos de cáncer, hipertensión y VIH, afecciones con las que es más fácil desarrollar complicaciones por Covid-19.
De acuerdo con los informes técnicos sobre el coronavirus, que ha dejado más de 71 mil casos positivos en el país, 21% de los pacientes presenta hipertensión, 21% obesidad, 18% diabetes y 8% tabaquismo, mientras que de las cerca de 8 mil defunciones, 42% están vinculadas a la hipertensión, 35 a la diabetes, 27% a la obesidad y 10% al tabaquismo.
El 12 de mayo, a raíz del robo de 7 mil 200 piezas del medicamento dulaglutida, de marca comercial Trulicity, la Cofepris emitió una alerta para advertir a la población, farmacias y puntos de venta para que no adquirieran este fármaco, al no saber si comprometieron su calidad sanitaria. Se trata de plumas precargadas con sustancias para el control de la diabetes mellitus tipo 2, que tienen fecha de caducidad el 6 de agosto de 2021 y registro sanitario 173M2015 SSA IV.
De acuerdo con las especificaciones del fabricante, el medicamento debe mantenerse en condiciones de refrigeración durante su almacenamiento, distribución y venta. Si esto no se cumple se pone en riesgo su eficacia y el resultado en el control de los niveles de glucosa, advirtió la Cofepris.
Indicó que solicitó al laboratorio fabricante Eli Lilly y a la Compañía México S.A. de C.V., que informen a sus distribuidores y comercializadores sobre el robo, a fin de evitar que se venda de manera irregular.
“El problema es que una vez que roban el medicamento también lo clonan y es lo que venden en redes sociales. El llamado sería a la sociedad para que eviten comprar medicamentos mediante este tipo de páginas, porque no tienen evidencia de que no se hayan comprometido su calidad y eficacia, lo que puede traer problemas de salud”, aseguró Becerra Orozco.
El representante farmacéutico advirtió que la venta de medicamento robado o falsificado se traduce en la pérdida anual de 10 mil millones de pesos para la industria farmacéutica.
“Si la gente compra en tianguis o ahora en el mercado negro de internet, es evidente que las ventas bajan, además de que exponen su salud, porque no saben si los medicamentos que en su mayoría son de uso controlado, siguieron los protocolos adecuados para mantener su eficacia y seguridad”, comentó.
En cuanto al tratamiento oncológico dasatinib, la reguladora a cargo de José Alonso Novelo Baeza indicó que la empresa Bristol-Myers Squibb realizó análisis a los lotes de producto, derivado de notificaciones de sospecha de falsificación, y se detectó que las muestras analizadas no corresponden al principio activo dasatinib, así como diferencias en la tipografía, número de lote y calidad de los empaques primarios y secundarios.
La situación es similar para el medicamento Tegretol LC, un anticonvulsivo utilizado en el trastorno de epilepsia, del cual la Cofepris activó la alerta debido a una denuncia presentada por la empresa Novartis. Los otros medicamentos falsificados son prednisolona, antiinflamatorio de uso oftálmico y el antirretroviral Atripla que contiene efavirenz, emtricitabina y tenofovir.
Juvenal Becerra alertó que los medicamentos controlados son los que más se comercializan en el mercado negro, “por eso el robo se hace a los transportistas, porque en las farmacias no siempre están a la mano, pero la gente tener mucho cuidado porque insistimos en el tema de la clonación y falsificación”.
La investigación del diario capitalino detectó que en diferentes páginas de Facebook, en el área de marketplace, se ofrecen medicamentos a granel cuyos precios de proveedor son de 3 mil 200 pesos, pero los cuales se ofertan hasta en mil 100 pesos.
Respecto a este problema, cifras de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) indican que alrededor de 8 millones de personas consumen medicamentos robados, que en ocasiones están caducos, por lo que significan un riesgo para la salud.
La mayor incidencia es en los estados de Jalisco, Michoacán, Puebla, Nuevo león y Ciudad de México.
Canifarma estima que el valor total del mercado negro de fármacos en el país puede ir de 650 a mil 500 millones de dólares al año.

