- «Los de antes fueron tiempos mejores; somos hijos de la modernidad inconclusa», indica el académico.
- “Los estridentistas buscaban impulsar la modernidad de la ciudad con el empleo equilibrado de la tecnología y la distribución equitativa de la riqueza a través de la educación universitaria”, indica.
- “Ya nada de eso existe en la actualidad: la educación está dominada por el sentido empresarial y la ciudad representa un caos por el mal uso del suelo del Centro Histórico”, asevera.
Miguel Valera
Antropólogo, escritor, editor perseverante de suplementos culturales en Xalapa —Tinta indeleble, Caligrama, El Istmo en la cultura, Alebrijes y Silabario—, el maestro Julio César Martínez asegura que “sin duda alguna”, los de antes han sido tiempos mejores, en materia cultural y artística para la capital veracruzana.
“La sobrepoblación, la desigualdad en la distribución de la riqueza y la pauperización del escenario de bienestar que nos prometió el pensamiento filosófico occidental nos ha convertido en hijos de la modernidad inconclusa”, refiere el académico de la Universidad Veracruzana, poeta y crítico de arte.
Editor de las revistas Alternativa, Centenarios y Confabuladores, —su más reciente proyecto—, comenta que Xalapa ha tenido momentos de esplendor que retrataron viajeros como Alejandro von Humboldt o la Marquesa Calderón de la Barca, hasta llegar al Estridentismo.
Autor de “Memoria gráfica de una vanguardia en Jalapa: El estridentismo” y de “Xalapa, ciudad jardín. Cómo se quería construir estridentópolis”, de próxima aparición, dice que luego de los grandes autores que ha dado Veracruz, como Sergio Galindo o Sergio Pitol —quien decidió hacerse veracruzano por adopción—, en la actualidad destacan poetas y escritores como Luis Arturo Ramos, Marco Tulio Aguilera Garramuño, José Luis Rivas, Silvia Tomasa Rivera, Raúl Hernández Viveros, José Homero o Rafael Antúnez, entre otros.
—¿Es verdad que los de antes fueron tiempos mejores?
“Sin duda alguna. Son varios factores lo que definen esta afirmación. Uno de ellos es la sobrepoblación, porque aunado al deterioro del medio ambiente, se agudiza la falta de los recursos naturales y el hambre de millones de seres humanos.
“Pero, sobre todo, pienso que el problema se agrava por la desigualdad en la distribución de la riqueza. Sin embargo, si a este panorama le agregamos el pésimo uso de los medios virtuales que contaminan todos los espacios de la vida humana, pues nos enfrentaremos a la pauperización del escenario de bienestar que nos prometió el pensamiento filosófico occidental que tuvo su gran momento en el Siglo de las Luces en Francia. Somos hijos de la modernidad inconclusa…”.
—¿Cuáles serían los grandes momentos que hemos tenido en Xalapa?
“Muchos, menos el actual. Obviamente que dos de ellos, que tenemos a la mano, fue cuando en el pasado a la región de Xallapan se le conocía como Macuilxochitlán, porque –ahí sí– el paisaje florecía con todo su esplendor.
“Todos los viajeros que pasaban por Xalapa, como Alejandro von Humboldt o la Marquesa Calderón de la Barca, se expresaron del paisaje y de sus flores de manera exaltada.
“Humboldt, además, reconoce de los xalapeños un gran interés por la cultura y las artes. Ya en el siglo XX, Fernando Benítez, escribe un ensayo sobre Xalapa –en su libro La Ruta de Hernán Cortés– que podemos calificar de deslumbrante.
“Pero no olvidemos el Libro de nuestro abuelo Tlacuatzin, de Carlo Antonio Castro, donde hace al mismo tiempo un análisis semiótico del tlacuache (animalito emblemático de nuestra ciudad) y la descripción puntillosa de nuestra ciudad, un libro maravilloso que debería de reeditar el Gobierno del Estado.
“Otro momento fundamental se inicia el 4 de junio de 1885 cuando Xalapa se convierte en capital del Estado de Veracruz, porque adquiere un carácter político, cultural y educativo, especialmente porque en agosto de 1886 se funda la Escuela Normal Veracruzana y, posteriormente, en 1888, los Talleres Gráficos del Gobierno del Estado como proyecto educativo”.
—¿Qué pasó con la Xalapa del estridentismo, esa Xalapa que quería ser la capital de la cultura, la ciencia y la educación?
“Qué bueno que preguntas esto, porque alrededor del Estridentismo, pese a los muchos estudios que existen al respecto (entre ellos mi libro Memoria Gráfica de una vanguardia en Jalapa: el Estridentismo), se desconocen sus aportaciones o se inventan contribuciones de ellos que no fueron verdaderas.
“Mira, el Estridentismo se fundó en la Ciudad de México a finales de 1921 por el poeta Manuel Maples Arce, donde en un principio fue rechazado pero luego se convirtió en un boom para los artistas de la época. Más tarde Maples Arce viajó a Xalapa y, a principios de 1926 Heriberto Jara lo invita a que fuera el Secretario del Gobierno del Estado de Veracruz.
“Con esta posición, el poeta papanteco Manuel Maples Arce, invita a Germán List Arzubide, Arqueles Vela, Ramón Alva de la Canal y Leopoldo Méndez a que revivan el Movimiento Estridentista en Xalapa con el apoyo –ahora se dice empático– del gobierno jarista.
“Pero Heriberto Jara y Modesto C. Rolland ya habían iniciado el proyecto modernizador de Xalapa con la construcción del Estadio, espacio donde se diseñó la fundación de la Universidad Veracruzana y la Ciudad Jardín en 1925.
“Los estridentistas vieron, en la Ciudad Universitaria o Ciudad del Conocimiento, lo que para ellos sería Estridentópolis. Es decir que había una coincidencia entre Heriberto Jara, Modesto C. Rolland y Manuel Maples Arce para impulsar la modernidad de la ciudad con el empleo equilibrado de la tecnología y la distribución equitativa de la riqueza a través de la educación universitaria.
“Ya nada de eso existe en la actualidad: la educación está dominada por el sentido empresarial y la ciudad representa un caos por el mal uso del suelo del Centro Histórico.
—¿Cuál consideras que ha sido la mejor época en Xalapa en materia de promoción cultural y académica? ¿la de Roberto Bravo Garzón? ¿buena y mala?
En cuanto a la promoción de la cultura el periodo de Roberto Bravo Grazón no fue buena, más bien, podemos calificarla de muy buena.
Recordemos que en su administración la OSX adquirió un mayor estatus académico y laboral, el Ballet Folclórico, las escuelas de arte: música, danza, teatro y artes plásticas, nacieron y otras renacieron. Se fundaron o refundaron el ORTEUV, y las Orquestas de Música Popular y Orbis Tertius….en fin una gran aportación cultural y educativa. Lo malo fue el fomento al porrismo, pero ese es otro tema.
—Tuvimos entre nosotros a Sergio Galindo a Sergio Pitol, ¿quiénes son nuestras glorias actuales?
Bueno, ese momento se lo podemos atribuir a quien ha sido el mejor rector de la Universidad Veracruzana, Gonzalo Aguirre Beltrán.
Con una obra firme y reconocida debemos mencionar a los novelistas Luis Arturo Ramos y a Marco Tulio Aguilera Garramuño y poetas a José Luis Rivas y Silvia Tomasa Rivera.
Sin embargo, aunque el panorama ya no es el mismo, existen muchos creadores valiosos como Raúl Hernández Viveros, José Homero, Rafael Antúnez….También Xalapa cuenta con muchos escritores que se dedican al ensayo literario. Y han surgido muchos colectivos de poseía y literatura…la lectura ya no se puede realizar por individualidades. Es para otro tema…
—¿Cuál es la ruta, cuál el camino para recuperar nuestra grandeza?
Primero, que las instituciones en sus diferentes ámbitos de gobierno, apoyen económicamente a los creadores incondicionalmente, porque el arte y la literatura deben de gozar del apoyo económico y de la independencia creativa. Desafortunadamente, los gobiernos solamente apoyan a sus amigos y desdeñan a los que consideran sus enemigos o ajenos a sus intereses.
Al inicio de este gobierno propuse se legislara para que a los artistas independientes se les proteja con una beca y se les afilie al servicio médico universal.
Se deben apoyar, sin condiciones, a los proyectos culturales de toda índole, con la única condición de que difundan el resultado de su trabajo de manera gratuita y de que abran los espacios a los creadores gratuitamente y sin condiciones.
Por cierto, en la SEV, en la dirección de actividades culturales existe un sistema policial exhaustivo si quieres realizar alguna actividad en su espacio. Te hacen una entrevista como si fueran miembros de la KGB o de la CIA gringa. Mal…muy mal comportamiento.
—¿Por qué no hemos despegado culturalmente en la actualidad?
Lo que predomina en los grupos de artistas es la envidia y la competencia. Quizá esta actitud se deba a que el propio gobierno, con las becas, genera esa idea de quién es mejor y quién es peor, se deben cambiar esos mecanismos. Hoy los jóvenes, antes que nada, te lanzan a la cara su curriculum vitae como para decirte acerca de la grandeza de su estatus intelectual. Y cuando lees su trabajo no hay una correspondencia entre una cosa y otra.
Para recuperar la grandeza cultural debemos primero recuperar la grandeza como seres humanos y, en ese sentido, tenemos mucho que aprender.
Por mi parte, estoy intentando contribuir con esta labor a través de la edición de la revista Confabuladores, donde participan una gran cantidad de artistas, escritores, críticos y divulgadores del arte y de la ciencia.
En Confabuladores intentamos compartir y no competir. Es la base del respeto y la solidaridad que nos une.

